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El pantalón azul: Toma II

Hace unos días atrás les contaba cómo fue que un pantalón con un sólo uso era atacado por una gota enorme de lavandina en el medio de la pierna :(. También les prometí que les iba a contar como fue que lo salvé 😉 Bueno, aquí va el paso por paso.

Paso 1: Elegir el diseño.

La mancha estaba en un lugar muy incómodo y tenía la superficie suficiente como para no ser tapada por sólo un contorno. Me decanté por un grupo de flores, varias diferentes, con las que podía jugar un poco con los colores.

No parece tan grande, parte está debajo del verde del carbónico y está dividida en 3 :/


Lo primero que tenés que hacer es transferir el diseño a la tela, cuando es de color oscuro te recomiendo que uses carbónico amarillo o verde, en mi caso elegí el verde porque es el que mejor resultado me da siempre.


Paso 2: Elegir la paleta.

Elegí la gama de los azules y un rojo con lúrex (que finalmente no usé) porque el diseño es bastante grande, entonces me pareció mejor mantenerlo engamado.

De esos colores saqué el rojo y agregué algunos otros azules y celestes 



Paso 3: Qué la magia comience! 

La flor más grande la rellené con un hilo mouliné de DMC que es una maravilla! Es matizado, como los hilados que vienen para tejido, con tanta suerte que el tamaño de los pétalos daba para que se llenaran varias líneas de cada color ♥ 


Luego fui llenando el resto de las flores, fue lo primero que hice, después agregué el verde de los tallos y hojitas.




Paso 4: Primera vista.

Cuando ví el bordado terminado (después de bastante tiempo de trabajo) me dí cuenta que quedaba como un parche, quedaba bastante descolgado semejante grupo de flores perdidas en una pierna, a la altura de la rodilla… Entonces me pareció lo mejor hacer una continuación, grande en altura, pero de flores más chiquitas.

Quedaba desproporcionado el diseño por la ubicación en la que fue necesario hacerlo.



Paso 5: Unir ambos bordados y que parezcan uno solo.

Qué quiero decir con esto? Que ambos bordados fueron pensados por separado, entonces había que buscar la forma de que pareciera uno solo. Por suerte así parece y va quedando divino.

Así da gusto! Paz, silencio y bordado… Qué más podía pedir? ♥
Mates tardíos al ladito del lago ♥



Paso 6: Volver a coser el pantalón.

Como muchos saben, en el medio de este trabajo me fui de vacaciones, con el pantalón medio desarmado (para poder bordar sin comprometer bolsillos y otros detalles) y, por supuesto, quise estrenarlo una vez terminado. 
Lo terminé en Villa del Dique, el segundo día de vacaciones, estábamos en un camping, bastante vacío, que tenía una proveeduría y a que no saben qué? La dueña, una señora muy amor, había sido costurera y tenía una maquinita ahí, así que una parte me la cosió ella y cuando el negocio se llenó de gente, me prestó su máquina y lo terminé yo misma ♥


Paso 7: Empezar a disfrutar!

Después de mucho trabajo y con la bronca inicial de la mancha, más que nada porque ese día estrenaba el pantalón, el resultado me dejó más que feliz! El bordado es grande, pero al ser todo engamado, no es fuerte a la vista, todo lo contrario… Al final, termino agradeciendo esa manchita, que hizo que me pusiera manos a la obra!

Lo amo! ♥


Y así llegamos al final del paso a paso, ojalá los inspire a customizar esas prendas que les gustan o quieren mucho pero que sufrieron algún percance! Y por qué no, revivir alguna prenda un poco aburrida 🙂

Nos vemos la próxima!! Como siempre te invito a que me sigas en mis redes: 

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Feliz mitad de semana!

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